Cada niño madura a su ritmo

En la revista Mibebe y yo han publicado un artículo muy interesante sobre el derecho de los niños a madurar a su propio ritmo y atendiendo a sus propias necesidades.

Hacerse mayor no es una carrera contrarreloj, podemos intentar potenciar aspectos positivos del niño sin apresurarle:

El cuerpo del niño

El verdadero trabajo, la actividad natural de la infancia, debería ser el juego. Pero, lamentablemente, muchos niños se ven sometidos a una actividad incesante, salen del colegio y acuden a clases de natación, inglés, danza, judo,....Pero cabe preguntarse si es por el bien de los niños o es para convertirlos en personas ultracompetitivas, o por el orgullo de los padres. No debemos olvidar que volver a casa para jugar en su habitación, o ir al parque según el ritmo de sus edad (aburrimiento incluido!!!) es el mejor modo de ir creciendo naturalmente, de desarrollarse, de desarrollar su aptitudes, de estar integrado en sí mísmo,...

Remedios contra la prisa para los niños

Escuhémosles y observémosles: Respetar el ritmo de crecimiento, también el emocional, constituye uno de los objetivos fundamentales de los padres. No obliguemos a los niños a hacerse mayores demasiado pronto, y adaptemonos con calma a sus progresos en el lenguaje, a sus movimientos y a su forma de relacionarse con los demás. Ser padre requiere tiempo y  paciencia.

No a los hijos "trofeo": No exibirlos como un logro, los efectos pueden ser debastadores, los niños podrían sentirse obligados a satisfacer a los padres olvidándose de ellos mismos, o tendiendo a un oposicionismo cerrado.No caer en la precocidad ni la competitividad exacerbada ni en casa ni en el colegio, deporte, juego,....

Revalorizar el aburrimiento: No rellenar el tiempo de modo axfisiante, dejarles tiempo "vacío", así podrán encontrar su verdadera identidad.

La lentitud puede curar: Encontrar el propio ritmo es fundamental. Digamos que los llamados niños "hiperactivos" son efermos de "velocidad" no logran centrarse con calma en una actividad, juego, pensamiento,...La música, su propia melodía les puede ayudar...

Recuperar el bienestar del silencio: Pasear, permanecer callados,....apagar el radio y la televisión,...escuchar el viento, la lluvia,...son experiencias integradoras y educativas.

Oscar Espín Milikua
Psicólogo en Bilbao