El arte de la seducción

Deja de estar necesitado:

La necesidad y la seducción se oponen. La otra persona no necesita sentirse presionada. Para que lo que consideras importante conseguir se vaya realizando debes esperar, es la gratificación demorada. Plantearte hacer algo atrevido, dar que pensar, incluso crear algo de misterio.

Relájate:

Cuanto más cómodo te sientas tú más cómodo estará la otra persona, y por ello más receptiva. Realiza en tu vida diaria actividades que te relajen: paseos, música, salir con amigos, dormir bien, ....

Sé juguetón, sonrie, provoca un poco,...no seas demasiado serio, disdruta del juego y de la situación que estás viviendo. La alegría en los hombres indica que no hay agresividad. En las mujeres jovialidad

El humor es un rasgo esencial, atractivo tanto para hombres como para mujeres.

Sé capaz de reirte de tí mismo. No suelen gustar las personas que no son capaces de aguantar una broma. Es importante ser juguetón, es atractivo, pero para ello debes saber encajar las bromas que recibas.

No estés disponible siempre:

Es atractivo saber que la otra persona tiene un mundo personal rico,que es valioso. y es conveniente no abrumar a la otra persona requiriéndole todo el tiempo. Dejar que la situación lleve un ritmo tranquilo.

Si alguien te pide una cita no aceptes de inmediato, dí que tienes que consultar tu agenda.Y dicho esto llena tu agenda de ocupaciones reales que enriquezcan tu vida. Muevete con confianza, eso atrae. No te olvides de sonreir, incluso pequeños y respetuosos contactos alegres corporales. No evites tocar el brazo con simpatía, si la situación es propicia.

Usa el contacto visual. Haz con respeto quen la otra persona se sienta especial.

No seas un libro completamente abierto:

Deja algo para la imaginación.

Resiste la tentación de contarle a la otra persona la historia de tu vida. Especialmente temas de los padres, la familia, ....Puedes contar cosas tuyas pero sin demasiados detalles.

Ten paciencia y respeto:

Tu deseo debe ponerse a la par del deseo del otro. Tienes que pensar que es cuestión de tiempo que la otra persona vea lo maravilloso que eres. Si no crees eso será imposible, no podrás seducir a nadie. Para que otra persona te ame, es necesario que seas honesto, y que seas capaz de amarte a tí mismo. No valen los engaños, ni las imposturas.

 

 

Oscar Espín Milikua
Psicólogo en Bilbao