El niño agresivo

Es cierto que el entorno social actual y los medios de comunicación masiva fomentan la agresividad, y es algo que está afectando a las nuevas generaciones. Pero también debemos pensar en la calidad de vida de los hogares actuales. No son los únicos factores.

Es normal que para reafirmar la personalidad el niños tengo reacciones agresivas. No es malo ya que la agresividad bien conducida es una cualidad positiva. Es una necesidad para poder sobrevivir.

Iniciativa, coraje, deseo de superación,  empuje, tenacidad, son cualidades relacionadas con una agresividad positiva, es una característica de los líderes.

Pero a veces el niño utiliza la agresividad para intentar dominar, obtener lo que él desea, usando un comportamiento caprichoso, violento, sin autocontrol. Es preocupante que un niño solo golpee o destruya.

Mucha energía puede provocar agresividad. Son niños que si encauzan bien su energía pueden convertirse en líderes. No se trata de ir en su contra sino de ayudarle a encauzar para que opciones positivas donde invertir su energía.

La personalidad conflictiva tambien provoca agresividad. Estos niños muestran una ansiosa necesidad de autoafirmación, que exteriorizan a travès de la violencia. Este tipo de niño es inseguro, lucha internamente por resolver sus conflictos y por eso su temperamento explosivo lo hace pegar, romper, gritar y hasta insultar a quién se ponga enfrente. Reta a la autoridad, su actitud es pendenciera y hostil. Estos niños requieres que se sepa que existe, que se le tenga en cuenta. Ayudarle a vivir sus emociones y manejarlas de un modo más adecuado.

A veces los niños se sienten menospreciados, poco queridos, receloso de sus hermanos o companeros de clase.

EStas actitudes tambien pueden ser provocadas por el ambiente de casa o del aula. Si en el hogar hay muchas discusiones, tensiones, el niños puede reaccionar con violencia. Si el ambiente del aula es tenso, o el profesor tiene a algunos más preferidos, hace comparaciones, con escucha ocastiga. Los niños puede estar agresivos para descargar su tensión o para mostrar su disconformidad.

Si los modelos que el niño ve: uno delos padres grita, insulta, se embronca, atemoriza,...Se educa con el ejemplo.

Si además de todo eso los medios de comunicación inciden en la agresividad de modo reiterado como en la actualidad, legitiman de algun modo estos comportamientos y se pierde la oportunidad de expresar y conducir la agresifvidad de modo adecuado y se perpetúan situaciones que pueden desembocar en trastornos de la personalidad.

Oscar Espín Milikua
Psicólogo en Bilbao